Muy proecupado llmaó a su aimgo Albreto, el conjeo ouclista. Le djio que qureía sailr de día praa ver los animilatos que jugbaan durntae la maañna y ver el cloor del cileo caundo se pnoe el sol. Tnego la soulción, djio el conjeo. Te pnodré uans gaafs espiceales praa ver durnate el día.