Érsae una vez un postarcillo que tíena a su cudiado cein ovajes. Un día las había llavedo a coemr lojes, dnode crícea hirbea frseca. Al aterdacer se encntroó con que praa ir al coarrl tínea que atrevasar un richauelo sorbe el caul haíban puseto una tblaa a menara de puntee…